Cómo Funciona tu Cuerpo en Esta Temporada: Cambios Físicos, Emocionales y Cómo Cuidarte Mejor
Los cambios de estación no solo modifican la temperatura y la luz solar; también transforman tu biología, tus niveles hormonales y tu bienestar emocional. Muchas personas experimentan un bajón de energía, cambios en el estado de ánimo o dificultades para mantener sus rutinas. Esto no es casualidad: tu cuerpo responde de forma directa a la cantidad de luz, la temperatura, el clima y el estilo de vida propio de cada temporada.
Comprender qué ocurre dentro de tu organismo y cómo influye en tu fertilidad, tus emociones y tu equilibrio físico te permite actuar a tiempo y adoptar hábitos que sostengan tu bienestar.
En esta guía te explicamos por qué sucede y qué hacer para sentirte mejor (y más en equilibrio).

1. Por qué tu cuerpo cambia según la temporada
Cada estación modifica tres variables que impactan tu fisiología:
a) Luz solar
La luz natural regula tu ritmo circadiano, tu sueño y la producción de hormonas clave como la melatonina y la serotonina.
Menos horas de luz = más melatonina de día (sensación de cansancio) + menos serotonina (bajón emocional).
b) Temperatura
El frío o calor afectan tu gasto energético, tu circulación, tu estado inflamatorio y hasta tu apetito.
Es normal que, por ejemplo, en días fríos aumenten los antojos, porque el cuerpo busca calor y energía.
c) Cambios en rutinas
El clima puede alterar tus horarios, actividad física, tiempo al aire libre, interacción social y apetito.
Todo esto influye directamente en tu salud reproductiva, tu equilibrio hormonal y tu bienestar emocional.
2. El impacto emocional de la temporada: ¿por qué aparece el “bajón”?
El llamado “bajón emocional estacional” tiene un origen claro: la disminución de la producción natural de serotonina, la hormona vinculada al bienestar, la motivación y el equilibrio emocional.
Cómo afecta el clima a tu serotonina:
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La serotonina se sintetiza principalmente gracias a la exposición a la luz solar.
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Menos luz = menos producción = más irritabilidad, apatía, tristeza o falta de energía.
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La melatonina, encargada del sueño, también aumenta en épocas de menor luz, provocando somnolencia diurna.
Si te sientes más sensible, cansada o con menor motivación en ciertos meses, esto no es psicológico, sino fisiológico.
Síntomas más comunes del bajón estacional:
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Falta de energía
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Dificultad para concentrarte
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Más irritabilidad o sensibilidad
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Cambios en el apetito
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Mayor necesidad de dormir
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Menor motivación para rutinas o actividad física
Estos cambios también pueden influir en tu salud reproductiva, ya que el estado emocional impacta tu equilibrio hormonal y niveles de estrés.
3. Cómo responde tu cuerpo físicamente a la temporada
a) Cambios hormonales
La luz influye en tu eje hipotálamo-hipófisis, regulador de múltiples hormonas clave para:
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metabolismo
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sueño
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sistema inmune
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estado anímico
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salud reproductiva
b) Cambios en tu energía
Tu cuerpo adapta su ritmo de gasto energético a:
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temperatura
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horas de luz
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actividad física
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alimentación
Es normal sentir menos energía, pero es importante aprender a gestionarla para que no afecte tu bienestar.
c) Cambios en el sistema inmune
Las variaciones de temperatura y hábitos pueden elevar la inflamación o aumentar la susceptibilidad a infecciones.
Un organismo con más demanda inmunológica puede verse más fatigado.
4. Qué puedes hacer para equilibrar tu cuerpo y mejorar tu estado de ánimo
Esta sección ofrece recomendaciones prácticas respaldadas por evidencia, alineadas a la filosofía de Excellence Fertility: ciencia, hábitos, nutrición y bienestar integral.
1. Regula tu sueño como prioridad

Tu ritmo circadiano es el “director” de tu salud hormonal.
Recomendaciones:
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Acuéstate y despiértate siempre a la misma hora.
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Evita pantallas 60 minutos antes de dormir (disminuyen melatonina).
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Asegúrate de dormir 7–9 horas.
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Exponte a luz natural apenas despiertes (reinicia tu reloj biológico).
Un sueño equilibrado ayuda a regular cortisol, serotonina y tu salud reproductiva.
2. Aumenta tu exposición a la luz (Vitamina D natural)

La vitamina D juega un papel fundamental en:
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producción de serotonina
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función inmune
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salud reproductiva
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energía y estado de ánimo
Cómo aumentar luz y vitamina D:
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Busca 15–20 minutos de sol directo al día.
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Incorpora caminatas al aire libre.
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Abre las cortinas en la mañana.
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Evita pasar todo el día en interiores.
El sol es uno de los reguladores hormonales más naturales y potentes.
3. Ajusta tu alimentación a lo que tu cuerpo necesita en esta temporada

El objetivo es ayudar a tu organismo a producir neurotransmisores, mantener energía estable y sostener tu sistema inmune.
Incluye alimentos ricos en:
Triptófano (precursor de serotonina)
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huevos
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semillas
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frutos secos
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legumbres
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lácteos naturales
Omega-3
Clave para la función cerebral, equilibrio emocional y salud reproductiva.
Vitamina D + magnesio
Ayudan a modular el estado de ánimo y sostener la energía.
Antioxidantes
Apoyan el sistema inmune y reducen inflamación estacional.
4. Mantén rutinas estables (aunque el clima cambie)
La estabilidad conductual da seguridad a tu sistema nervioso.
Crea una rutina base que incluya:
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horarios regulares de comida
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actividad física ligera o moderada
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tiempo al aire libre
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pausas activas si trabajas en interiores
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tiempo para desconectar mentalmente
Las rutinas reducen cortisol, mejoran ánimo y favorecen la salud hormonal.
5. Apóyate en suplementación cuando corresponde

Una temporada con menos luz o más cansancio puede aumentar la demanda de nutrientes.
Suplementos con vitamina D, omega-3, antioxidantes y cofactores de energía (como CoQ10 en su forma de ubiquinol) pueden contribuir a mantener tu bienestar físico y emocional.
En contextos de búsqueda de embarazo o apoyo a la fertilidad, una suplementación diseñada específicamente como la de Excellence Fertility puede aportar nutrientes de alta biodisponibilidad clave para el equilibrio hormonal.
5. Señales de que tu cuerpo necesita apoyo extra
Consulta a un profesional si notas:
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tristeza persistente por más de dos semanas
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apatía profunda
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insomnio o sueño excesivo
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cambios significativos en el apetito
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poca energía incluso después de descansar
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dificultad para realizar actividades cotidianas
Estos síntomas pueden indicar desregulación emocional o hormonal más marcada.
6. Conclusión: tu cuerpo no te está fallando, está respondiendo a la temporada
El bajón emocional, la falta de energía o la variación en tu motivación no son debilidad. Son una respuesta biológica a la luz, al clima y a los cambios en tus rutinas.
La buena noticia:
Puedes ayudar a tu cuerpo a recuperar equilibrio mediante hábitos conscientes, nutrición adecuada, exposición a la luz, buen descanso y, cuando es necesario, suplementación diseñada científicamente para apoyar tu bienestar.
Cuidarte en esta temporada es una forma de honrar la inteligencia natural de tu organismo y prepararte para sentirte mejor, más estable y en mayor equilibrio emocional y físico.
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